DEFINICIÓN:

Proceso químico por el que el agua traspasa algún tipo de membrana de una solución más diluída a una más concentrada, por la tendencia a equilibrar las concentraciones entre ellas.

Por ejemplo en el proceso usado para curar jamones se utiliza sal; el agua que contiene la carne es expulsada para que se equilibren las concentraciones de sal y por ello las patas sudan cuando están siendo curadas.